FICCIÓN CONTEMPORÁNEA, LIBRERÍA

LAS OLAS DEL TIEMPO PERDIDO. Sandra Barneda.

Eran cómplices de aventuras. Como Los Cinco, esas novelas juveniles de unos amigos inseparables. Lo fueron hasta que un segundo lo cambió todo. Los veranos de la infancia, la vida sin prisas y aquella amistad que parecía eterna estalló en un coche una madrugada de invierno. El peso de la culpa dinamitó sus sueños y dejaron de verse. Pero la delirante promesa de celebrar juntos el cuarenta cumpleaños de un muerto volverá a reencontrarlos veintiún años después. Ha pasado demasiado tiempo. Se han convertido en desconocidos, pero todos deciden cumplir y pasar cuatro días juntos para redescubrirse y comprobar que más allá de la muerte, más allá del dolor, está la vida y esa amistad que les pertenece y ha dado valor a su supervivencia.

Las olas del tiempo perdido. Sandra Barneda

Las olas del tiempo perdido nos traslada a los veranos de la niñez, aquellos que creímos infinitos. Un tiempo que nos recuerda la importancia de pertenecer, de volver a la tribu, de recuperar, siendo adultos, a los niños que fuimos.

El dolor, como el amor, es una fiera indomable que araña y sana a partes iguales.

LIBRERÍA, PUNTO DE LECTURA

UN OCÉANO PARA LLEGAR A TI

Montse Díez

Recientemente he leído la novela Un océano para llegar a ti, que fue finalista del Premio Planeta del año pasado. Es un libro fácil de leer, con una trama sobre los secretos de una familia que aparecen a raíz del fallecimiento de la madre y que, poco a poco, se van esclareciendo y hacen que se aclaren muchos malentendidos familiares. Hace un repaso a las emociones y te hace reflexionar sobre las cosas que, muchas veces, damos por sentado en nuestras familias y luego tienen un trasfondo  muy diferente a lo que parecía inicialmente.

A mí particularmente me gustó el libro, aunque esperaba más al haber quedado finalista del Premio Planeta y porque me pareció un poco lento en algunos tramos, pero sí que recomiendo su lectura, ya que está bien escrito.

Un océano para llegar a ti. Sandra Barneda.