LIBRERÍA, PUNTO DE LECTURA

CUENTOS.

Ana Isabel Negro

Este año se celebra el centenario de la muerte de Emilia Pardo Bazán. Una mujer feminista, católica, tradicional, madre de tres hijos, defendió que la maternidad es una opción y no una obligación para la mujer. Conservadora y a la vez progresista y sobre todo una gran escritora del siglo XIX, junto a Pérez Galdós y Clarín. Escribió cuentos, teatro, artículos periodísticos, gastronomía, novela. Se casó a los 16 años, su marido no quiere que escriba, se separó y a partir de aquí se dedicó a escribir casi en exclusiva. Participó en tertulias literarias, fiestas sociales, tuvo amantes, era una mujer muy atractiva en el sentido más amplio de la palabra.

Defendió algo fundamental para la mujer: la educación, es decir que una persona debe recibir su educación independientemente de su sexo, para disponer de  independencia económica y no tener que depender de un hombre que la mantenga y por lo tanto estar a su servicio. Curiosamente las mujeres de su tiempo la odiaban, porque tenía un comportamiento distinto a la mayoría.

Del 9 de junio al 26 de septiembre se celebra una exposición en la Biblioteca Nacional titulada “Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad”, con material inédito como cartas o el manuscrito de su última e inconclusa novela de género policiaco titulada “Selva”.

Reconocida como la mejor cuentista española.

El libro de cuentos que acabo de leer es una maravilla, con un dominio del lenguaje magistral, riqueza de vocabulario. Trata temas como la violencia hacia la mujer, la pobreza, la desigualdad de clases. Los diálogos entre los personajes que aparecen en los cuentos son fantásticos. Su lectura resulta amena, divertida, pero a la vez espeluznante, cuando describe situaciones violentas muy duras.

Por mencionar algunos: “El encaje roto”, “El abanico”, “Casi artista”. Todos tienen su encanto, por lo que lo recomiendo encarecidamente.