LIBRERÍA, PUNTO DE LECTURA

EL ASEDIO DE TROYA

MARÍA ISABEL QUIÑONES

Al igual que yo, seguro que  mucha gente tiene arrumbada en una esquina de su librería la Ilíada de Homero esperando a decidirse a leerlo. Hasta ahora no me había animado, quizás por pereza, por miedo a los clásicos, que a veces creemos que son más densos de lo que en realidad son, o vete a saber por qué, el caso es que ahí está cogiendo polvo.

Lo anterior viene a cuento porque hace una temporada cayó en mis manos un libro titulado “El asedio de Troya” de Theodor Kallifatides; este libro aprovecha a contarnos su versión del libro de Homero insertándolo en una novela cuya trama transcurre durante la II Guerra Mundial en un pueblo griego, donde hay una maestra que cada vez que arrecian las bombas se refugia junto a sus alumnos en una cueva cercana al pueblo y para tener a los niños entretenidos, se dedica a contarles la Guerra de Troya.

A los niños empezó a gustarles mucho la historia y en su inconsciente egoísmo estaban ansiosos de que hubiera un bombardeo para seguir con la historia.

El asedio de Troya. Theodor Kallifatides.

El libro prácticamente se limita a contar el asedio según la Ilíada de Homero, de la vida del pueblo y de sus habitantes apenas nos cuenta nada

Y ahora vamos al meollo de la cuestión, la Ilíada .Como he dicho antes, yo todavía no la he leído, pero tenía noticias de ella por las referencias que se hacen en la Odisea (que sí he leído) o en algún pasaje de alguna película o libro (quien no sabe la historia del caballo de Troya) y más o menos pude hacerme una idea sobre la historia.

Pues después de haber leído el libro de Kallifatides,  veo que la idea que yo tenía no tiene nada que ver con la de él, así que no me queda más remedio que leer la Ilíada.

Según este escritor, los  héroes del relato, de héroes no tenían nada ( sobre todo los griegos) se le ve el plumero al autor sobre su  simpatía por los troyanos, aunque alguno de ellos tampoco sale airoso del asunto, según este hombre, eran unos seres vengativos, avariciosos, lujuriosos, y crueles, con mañas más propias de asesinos en serie que de héroes y reyes de la antigua Grecia; no deja títere con cabeza- Por ver algunos ejemplos: a Ulises lo pone como un chisgarabís, y un tanto tramposete,  Aquiles parece un niño pequeño caprichoso que se enfurruña cuando no se sale con la suya, Paris, un guaperas tontaina y egoísta y así sucesivamente. Por eso digo que voy a ponerme a leer la Ilíada para ver si la impresión que tengo sigue difiriendo de la de Kalllifatides o tengo que acabar dándole la razón.