
Ana Isabel Negro
Este libro lo he leído en el mes de mayo de 2021 en el Club de lectura “Ateneo Varillas”
En la sesión que celebramos para comentar sobre esta lectura, estuvo Jaime Zulaika el traductor del libro y fue muy enriquecedora su presencia, pues nos habló entre otras muchas cosas de los entresijos de la traducción, lo difícil que es algunas veces y lo poco valorado que está este trabajo en España.
Conoce personalmente a Julián Barnes que es un apasionado de la música y otras artes y la cultura impresionante que tiene, hace que sus encuentros resulten muy interesantes y le ayudan en su labor de traductor, concretamente en este libro.
Es una novela sobre la vida del compositor Shostakóvich, donde se hace un relato feroz de la sociedad de entonces con Stalin (1936) que por cierto poco ha cambiado con Putin.
Stalin acude al estreno de una ópera del protagonista y no le gusta nada, comenta que eso no es música, es un chirrido metálico que hace daño al oído. A partir de ese momento le sigue los pasos y le nombra un tutor (Troshin) que supervisará todos sus movimientos. Esto hace que Shostakóvich esté muy amargado y desanimado a la hora de componer y sobre todo exponer su música. Es un ejemplo de las relaciones de poder y el arte en toda su extensión.

Julián Barnes hace un recorrido por la vida del músico: su infancia, sus amores y su hija, y sobre todo las decisiones que tuvo que tomar en momentos históricos muy difíciles y sobre todo la supervivencia del arte en estos años terribles.
El libro es triste y a la vez apasionante, porque vamos viendo como se va cargando de emoción e intriga la vida del compositor y su familia. Una crítica mordaz a la dictadura y la vida en este País.
Se lee muy bien, es breve pero intenso. Muy recomendable.
















