En algo más de 700 páginas, Domingo Villar nos lleva a la costa gallega y a la ciudad de Vigo. Nos presenta un nuevo caso, que de la mano del Inspector de policía Leo Caldas, nos enreda en una apasionante historia que va tejiendo sus secuencias de intriga, y que hace que nuestro pensamiento haga elucubraciones, que deseemos avanzar en la investigación de el por qué y el cómo ha desaparecido Mónica Andrade, la austera hija del famoso cirujano Dr. Andrade y que nos hará cuestionar la costumbre de realizar juicios acerca de una persona sin conocerla, sólo por su aspecto físico o forma de vivir (eso nos va a pasar con varios personajes). Nos descubre una forma de vida en una orilla de la ría, en la que el tiempo transcurre de forma tranquila y apacible, con unas tradiciones y unas lealtades férreas, en contra del bullicio y la prisa de la ciudad al otro lado. La trama nos mantiene siempre alerta a los acontecimientos y nos permite ir encajando las piezas hasta completar una historia que no nos dejará indiferentes.
El último barco. Domingo Villar.
Anteriores a esta novela, el autor nos da a conocer al Inspector Caldas en otras dos apasionantes novelas, Ojos de Agua y la Playa de los Ahogados.
El nombre de los nuestros es la historia de una trágica equivocación: la de la política colonial de España en el protectorado de Marruecos. La novela se inspira, advierte el autor, “en los avatares reales vividos entre junio y julio de 1921 por los soldados españoles que defendían las posiciones avanzadas de Sidi Dris, Talitit y Afrau, en Marruecos. Dos soldados de leva, Andreu —un anarquista barcelonés— y Amador —un madrileño empleado de seguros, adscrito a la UGT—, y el sargento Molina, con la colaboración de Haddú, un singular policía indígena, protagonizan un relato en el que se describen, no ya los horrores de la guerra, sino el horror del hombre ante un destino irracionalmente impuesto por eso que llaman «razón de Estado». Ante ellos, la harka, el conjunto de tropas irregulares marroquíes que el torpe mando militar español menosprecia desde sus despachos. Un enemigo invisible en un paraje en el que aparentemente no sucede nada, pero que se prepara lúgubre e inexorablemente para la masacre. El nombre de los nuestros se plantea como la novela épica de unos personajes condenados al heroísmo, aunque no crean en él o a sabiendas de su inutilidad. «No era fácil enfrentarse a una historia de esta naturaleza, y no sólo por la existencia de enjundiosos precedentes. Esta novela no es en absoluto inferior a algunas de aquellas obras que la precedieron y que hoy figuran con todo derecho en la historia literaria.» Ricardo Senabre, El Cultural.
Primera edición agotada, 43 voces del cuento castellano y leonés desplegando toda una suerte de estilos y argumentos, firmas jóvenes que irrumpen con fuerza. Este Cuentos pendientes, coordinado por José Ignacio García, y que lanza Ediciones Castilla para celebrar cuatro décadas, es todo un alarde de músculo literario. Y en todo este universo en comunidad León pisa, o escribe, con la fuerza de que más de un tercio son de aquí. En efecto, siguen la tradición de los maestros, toman el relevo, y desde diferentes puntos de vista ejercen de autores a la búsqueda de un lenguaje propio.
La Nueva Crónica convoca el I Concurso de Poesía con titulares de periódicos.
El periodismo en general y los titulares en particular han ido cambiando con el paso del tiempo, algo que se ha acelerado a lo largo de los últimos años. Sin embargo, son los titulares lo primero que llama la atención del lector, lo que invita a la lectura, lo que puede cambiar notablemente la perspectiva con la que se lee un determinado artículo. En los títulos están muchas de las claves, y en los títulos es también donde van a tener que buscar su inspiración los participantes en el I Concurso de Poesía con Titulares. Lo convoca La Nueva Crónica en colaboración con Tam Tam Press, Eolas Ediciones y Libros A Cuentagotas.
La Familia Carameluchi está de suerte: han recibido una invitación para asistir a la gran gala de los YouTube Family Awards, un evento muy especial y exclusivo que premia a canales familiares de todo el mundo y que este año se celebra en Roma. ¡Qué ciudad tan encantadora, tan mágica, tan llena de historia… y de misterios! Mientras visitan el Coliseo y aprovechan para hacer un vídeo para su canal, encuentran un amuleto mágico que los transportará… ¡miles y miles de años atrás, hasta la Antigua Roma! Todo es espectacular, y la gente va vestida de una forma muy extraña, pero lo que más preocupa a Ela y al pequeño William ¡es que no encuentran a sus padres por ninguna parte! ¿Serán capaces de reunir a toda la familia y regresar a su época? ¿Quién es esa chica misteriosa que tanto se parece a Ela? ¿Logrará Fran resistir la tentación de llevarse un recuerdo para su vitrina? ¡Descubre esto y mucho más en la primera aventura de la Familia Carameluchi!
Juan del Val (Madrid, 1970) ha trabajado en obras (de construcción, no de teatro), en periódicos, en revistas, en radio y en televisión; director, productor, guionista y presentador, comenzó su andadura profesional en Radio Nacional de España en 1992 y desde entonces ha desempeñado su labor en TVE, Antena 3, Telecinco, Canal 9, Onda Cero y Melodía FM. En la actualidad es guionista y colaborador de El Hormiguero. Delparaíso es su quinta novela después de Para Ana de tu muerto, Lo inevitable del amor, Parece mentira y Candela, con la que recibió el Premio Primavera de Novela en 2019.
«La memoria nos traiciona porque tendemos a embellecer la realidad, y el olvido nos ayuda porque limpia de asperezas y malos momentos el álbum del viaje. Pero son inseparables». Luis del Val nos brinda unas páginas que constituyen un documento histórico de primera magnitud. No se trata de un resumen de anécdotas; o del recuerdo de un Dry Martini preparado por el doctor Severo Ochoa; o del olvido de aquella noche electoral en la que Paco Fernández Ordóñez pudo ser presidente del Gobierno; y tampoco es una autobiografía. O puede que sea todas esas cosas.