
Oscar Díez Rincón
A través de los ojos de un niño que sufre acoso en el colegio, de los del amigo atemorizado, de los de la chica a la que gusta, desde los del dolorido recuerdo de haber pasado por lo mismo de una profesora, desde los ignorantes ojos de sus padres, desde los acomplejados de sus acosadores….esta novela nos lleva a reflexionar sobre los sentimientos que se desencadenan en cada uno de ellos.
Imprescindible para lectura de clase y para comentarla en grupo. Despierta la comprensión de cómo se siente el acosado, no solo por la impotencia de no poder defenderse físicamente, si no por la humillación que supone la burla y la complicidad de aquellos que no sólo no lo evitan, si no que a demás lo ríen. La de los amigos que para evitar convertirse ellos en el centro del acoso se inhiben. La de la honda pena de la chica que a pesar de todo lo admira por soportar lo insoportable. La de la profesora que siendo consciente de lo que sucede se ve sin armas para cortarlo, y que es lo mismo que ella misma pasó. La de los padres que sumidos en su ignorancia intentan justificar los comportamientos que ven en su hijo con banalidades, tal vez para no enfrentar la verdad. La de los acosadores, basada en la necesidad de humillar a alguien más débil para sentirse mejor puesto que en su horizonte no hay nada que valga la pena.

Esta lectura nos desata la comprensión y hasta la ternura hacia aquellas personas que en algún momento de su vida han deseado ser invisibles, tal vez, la mejor manera que encontraron para evitar las vejaciones de acosadores y las burlas del coro que los acompaña.
Bien escrita, fácil de seguir el hilo argumental, muy bien definidos los personajes y la descripción de sus sentimientos. No dejéis de leerla. No os dejará indiferentes.

