
CONCHI SOTO
En algo más de 700 páginas, Domingo Villar nos lleva a la costa gallega y a la ciudad de Vigo. Nos presenta un nuevo caso, que de la mano del Inspector de policía Leo Caldas, nos enreda en una apasionante historia que va tejiendo sus secuencias de intriga, y que hace que nuestro pensamiento haga elucubraciones, que deseemos avanzar en la investigación de el por qué y el cómo ha desaparecido Mónica Andrade, la austera hija del famoso cirujano Dr. Andrade y que nos hará cuestionar la costumbre de realizar juicios acerca de una persona sin conocerla, sólo por su aspecto físico o forma de vivir (eso nos va a pasar con varios personajes). Nos descubre una forma de vida en una orilla de la ría, en la que el tiempo transcurre de forma tranquila y apacible, con unas tradiciones y unas lealtades férreas, en contra del bullicio y la prisa de la ciudad al otro lado. La trama nos mantiene siempre alerta a los acontecimientos y nos permite ir encajando las piezas hasta completar una historia que no nos dejará indiferentes.

Anteriores a esta novela, el autor nos da a conocer al Inspector Caldas en otras dos apasionantes novelas, Ojos de Agua y la Playa de los Ahogados.

